lunes 7 de febrero de 2011

¿Cuánto cuesta nuestro futuro?



A esa pregunta en un diario, le respondía una reflexión sobre la reforma de las pensiones, algo a todas luces necesario: si vivimos más, y empezamos a trabajar más tarde, parece imposible que se mantenga el equilibrio económico. Aunque cada vez nos lo ponen más difícil. El mundo sufre una hecatombe económica causada por la especulación del sistema financiero y bancario, a la que se suma en nuestro caso una economía basada en el tocho (lo que hace aflorar más de 2 millones de parados nuevos ) y todos los recortes se dirigen en la misma dirección: reducción de salarios; reducción de ayudas; recortes sociales; incremento de impuestos; subida de la gasolina, la luz, el agua, el gas… ¿Dónde está el límite?
Y mientras la banca dispone de dinero fresco para sanear su gestión especulativa, las familias que no pueden pagar su hipoteca ven como se quedan sin vivienda y con la deuda pendiente ¿Quién sale al rescate de esas familias? Sólo un juez a tenido cierto criterio de justicia social. ¿Dónde está el sentido común de legislar y la necesaria intervención política en estos dramas cotidianos?
Leo, no sin cierto sonrojo, que los ricos en el año 2010 ganaron un 9% más que en el año 2009, año en el que obtuvieron un 27% más que en el anterior. ¿Dónde están esos dineros necesarios para contribuir al reflotamiento de la economía de este país? Seguramente en algún paraíso fiscal, esperando tiempos mejores, para cuando la derecha gobierne este país y les sea rentable volver a especular.